En la mañana de El Megáfono, el diputado del Partido Nacional, Juan Pablo Delgado, abordó dos temas clave que viene impulsando desde su banca en el Parlamento: por un lado, la situación actual del saneamiento en Canelones y la falta de avances en las obras comprometidas; por otro, la preocupante expansión del picudo rojo, una plaga exótica que afecta severamente a las palmeras del país.
Pedido de informes a OSE por obras de saneamiento
Delgado informó que la semana pasada presentó un pedido de informes dirigido a OSE (Obras Sanitarias del Estado), con el objetivo de obtener claridad sobre la ejecución del Plan Nacional de Saneamiento diseñado por el gobierno anterior. El legislador explicó que ese plan contemplaba intervenciones en 13 localidades del departamento de Canelones, pero hasta el momento “no hay señales concretas de inicio de obras” en muchas de ellas.
“Solicitamos un cronograma de ejecución, con fechas precisas y detalles sobre las etapas proyectadas. También queremos saber si se mantiene la planificación original, y si hubo cambios, que se explique si fueron por razones técnicas, políticas o de otra índole”, sostuvo Delgado.
Uno de los focos principales del reclamo es el saneamiento en Atlántida, localidad en la que recientemente la Intendencia de Canelones anunció un acuerdo para avanzar en obras en conjunto con OSE. El diputado valoró positivamente la iniciativa, pero advirtió que aún resta saber si OSE lo tiene efectivamente incorporado a su plan operativo. “Está bien que haya voluntad política, pero se necesita respaldo técnico y financiero para que esto no quede solo en anuncios”, subrayó.
Delgado también destacó la importancia de planificar no solo la infraestructura principal (como las redes y emisarios), sino también las conexiones intradomiciliarias, un aspecto muchas veces olvidado. Explicó que, una vez construido el sistema, cada hogar debe asumir el costo de modificar sus instalaciones internas para conectarse al nuevo servicio, lo que en muchos casos implica un gasto elevado y complejo.
“El saneamiento es mucho más que pasar un caño por la calle. Requiere que cada familia tenga los medios para conectarse, y eso no siempre sucede. Hay muchas obras hechas que no están siendo utilizadas porque los vecinos no pueden costear la conexión desde sus viviendas”, remarcó.
Además de los beneficios sanitarios y ambientales, Delgado apuntó que el saneamiento en Atlántida podría abrir las puertas a un fuerte desarrollo económico e inmobiliario. “Hay proyectos e inversiones esperando por estas obras. Incluso el nuevo hospital de ASSE en la zona depende de que exista saneamiento, porque sin él es inviable habilitar un centro de salud de esa magnitud”, comentó.
Picudo rojo: “Es necesario declarar la emergencia ambiental”
El segundo gran tema que preocupa al diputado es el avance del picudo rojo, un insecto invasor que afecta gravemente a las palmeras y que ya ha sido detectado en varios departamentos del país. Delgado presentó un nuevo pedido de informes, esta vez dirigido al Ministerio de Ambiente, para conocer qué medidas se están tomando ante esta amenaza.
“El picudo rojo no solo daña la flora local, sino que pone en riesgo espacios de alto valor ambiental y patrimonial, como los palmares de Rocha, declarados por UNESCO como sitio de importancia ecológica”, advirtió.
Delgado reconoció que durante los primeros años no se valoró la dimensión del problema, en parte por tratarse de una plaga exótica poco conocida. Sin embargo, considera que ahora hay evidencia suficiente del daño que puede generar y urge a las autoridades a actuar con mayor firmeza.
“El Ministerio de Ambiente debe dar una respuesta concreta y declarar la emergencia ambiental. Eso permitiría liberar fondos extraordinarios y agilizar trámites para controlar la propagación del insecto”, sostuvo.
También señaló que muchas familias enfrentan altos costos para tratar o retirar palmeras infectadas, lo que agrava el problema, ya que los ejemplares muertos siguen siendo focos de reproducción del insecto. “Hablamos con vecinos que no pueden afrontar el gasto de retirar una palmera. Si no se actúa pronto, el impacto va a ser mucho mayor y más difícil de revertir”, afirmó.
Finalmente, Delgado insistió en que esta es una problemática ambiental que requiere un abordaje integral y coordinación entre distintos organismos. “Esto no es solo un tema agrícola, es un asunto ambiental, urbano y sanitario. Estamos a tiempo de contenerlo, pero se necesita decisión política y recursos”, concluyó.





