Una peluquería de Pando fue robada el sábado de madrugada. La dueña relató en El Megáfono, que, cerca de las 4 de la mañana, su perrita —mascota del local— comenzó a ladrar fuertemente, lo que le llamó la atención. “Vi que algo estaba pasando”, dijo. Al levantarse, notó postigones abiertos, productos caídos y, al mirar hacia el mostrador, vio que le habían robado unas 30 tintas.

“La pérdida fue de unos 22 mil pesos en tintas, y 8 mil en shampoo y crema de enjuague”, contó. Los delincuentes ingresaron tras romper la puerta y el vidrio con una baldosa floja de la vereda. “Yo las saco las baldosas flojas, no las dejo por eso mismo”, explicó.

Un vecino que pasaba en bicicleta vio lo ocurrido y, al no obtener respuesta del 911, fue contramano hasta la comisaría. Minutos después llegaron tres patrulleros. “Yo no los había llamado todavía”, expresó la dueña.
“La zona está complicadísima”, afirmó. Denunció robos frecuentes, cuidacoches en todas las franjas horarias y falta de patrullaje. “Nosotros no vemos policías. Antes sí andaban caminando o en moto, pero ahora no vemos nada”.






