El pasado viernes, en la Torre Ejecutiva, las instituciones que integran el programa Ni Silencio Ni Tabú, orientado a la salud mental y el bienestar psicosocial de adolescentes y jóvenes, presentaron un balance del trabajo realizado durante el año y adelantaron las principales líneas de acción previstas para 2026.
En la instancia, el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, subrayó que la propuesta se caracteriza por incorporar las determinantes sociales de la salud mental, en un contexto que definió como una crisis profunda a nivel comunitario. Destacó el valor del enfoque participativo, que promueve que los propios adolescentes y jóvenes diseñen y lleven adelante las iniciativas, generando impactos positivos en su bienestar emocional. Asimismo, remarcó la importancia de la articulación con otros organismos del Estado y con organizaciones de la sociedad civil, y planteó la necesidad de ampliar el programa a nuevos territorios, evaluando y ajustando las políticas públicas en función de la experiencia acumulada.
Por su parte, la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, reafirmó el respaldo del MSP a la mirada comunitaria para abordar las problemáticas de salud mental. Anunció que existe una asignación presupuestal específica que permitirá avanzar en esta área y adelantó la designación de coordinadores departamentales que trabajarán de forma conjunta con distintas instituciones. En ese sentido, insistió en la necesidad de superar el trabajo aislado y fortalecer la coordinación interinstitucional.
Desde el ámbito educativo, el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, señaló que la salud mental adolescente es una preocupación permanente para el sistema educativo y que los datos reflejan múltiples dificultades que atraviesan los jóvenes. Indicó que, especialmente tras la pandemia, las habilidades socioemocionales cobran un rol central y alertó sobre los problemas de asistencia al sistema educativo, que impactan en los aprendizajes, el sentido de pertenencia y la protección social.
Durante la presentación, la directora del Instituto Nacional de la Juventud, Eugenia Godoy, valoró el espacio de intercambio y coordinación, y ratificó que la salud mental de adolescentes y jóvenes es una prioridad para el Gobierno, lo que vuelve imprescindible una planificación conjunta y sostenida.
Datos destacados del programa
Actualmente funcionan 512 talleres en todo el país. Más del 60% de los participantes son adolescentes y cerca del 20% jóvenes de entre 18 y 20 años. Un total de 1.011 adolescentes y jóvenes accedieron a atención terapéutica individual o grupal, mientras que casi 15.000 personas participaron en actividades de promoción, prevención y sensibilización. Entre los principales motivos de consulta se encuentran la ansiedad, la angustia, la soledad, los conflictos vinculares y los intentos de autoeliminación.
Proyecciones para 2026
De cara al próximo año, se prevé la apertura de nuevos centros, el fortalecimiento del trabajo interinstitucional entre INJU, MSP, INAU y ANEP, el desarrollo de estrategias con alcance nacional y la implementación de una plataforma digital para todo el país.
También participaron de la actividad el representante de Unicef, Francisco Benavides, y el vicepresidente del INAU, Mauricio Fuentes.





