El Hospital de Pando puso en marcha una estrategia piloto destinada a facilitar el acceso a la salud de las trabajadoras sexuales, con un enfoque integral, inclusivo y centrado en la reducción de riesgos y daños.
Así lo explicó Leticia García, quien señaló que la iniciativa busca derribar las barreras que históricamente dificultan el acceso de este colectivo a los servicios de salud.
Según indicó, el dispositivo no funciona como un consultorio específico, sino que se canaliza a través de la puerta de emergencia del hospital. Las trabajadoras sexuales pueden concurrir utilizando un código de atención determinado y, desde allí, son recibidas por el equipo de salud para iniciar un circuito interno que incluye la atención en distintas áreas del centro asistencial.
El objetivo es brindar una atención integral, con especial énfasis en la salud sexual y reproductiva. Como parte del proceso, las usuarias pueden finalizar el recorrido con un control de salud y, si lo consideran necesario, obtener el carné de trabajo sexual.
García explicó que la decisión de utilizar la puerta de emergencia responde a la necesidad de superar diversos obstáculos que enfrentan las trabajadoras sexuales para acceder al sistema sanitario. Entre ellos mencionó las dificultades horarias, la estigmatización y el hecho de que muchas prefieren no concurrir a policlínicas de sus barrios o donde también se atienden sus hijos.
La profesional destacó que el programa ya se encuentra en funcionamiento como una prueba piloto. Si bien reconoció que este tipo de atención debería desarrollarse en el primer nivel de asistencia, sostuvo que el hospital optó por esta modalidad como una solución intermedia, con el respaldo de la Dirección Departamental de Salud, el Ministerio de Salud Pública y las propias trabajadoras sexuales.
En cuanto a la cantidad de personas que ya utilizan el servicio, García señaló que todavía no existen cifras concretas debido a que el programa recién comienza a implementarse. Sin embargo, aseguró que la respuesta ha sido positiva y que el servicio continúa creciendo.
“Cada vez que viene una trabajadora, ella misma nos trae dos o tres más”, expresó, al tiempo que manifestó la expectativa de que la iniciativa siga ampliando su alcance a medida que se difunda en la zona.





