En diálogo con El Megáfono, el diputado nacionalista Amin Niffouri expresó su preocupación por los cambios impulsados por el directorio de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), tras su comparecencia reciente en la Comisión de Salud del Parlamento. El legislador aprovechó la instancia para plantear temas que afectan directamente al departamento de Canelones, y en particular a la localidad de Barros Blancos.
Uno de los puntos centrales fue el retiro del servicio de expedición de medicamentos en la policlínica Ventura, que según Niffouri, atiende a una gran cantidad de usuarios. También se refirió a la desaparición del llamado “ómnibus de ASSE”, un policlínico móvil que recorría barrios y escuelas, brindando atención médica descentralizada a población que muchas veces no accede a las policlínicas tradicionales.
“El servicio del ómnibus no solo acercaba la atención, sino que en muchos casos era la única vía que tenían los vecinos para hacerse ver por un médico. Era una herramienta que funcionaba y no hay razón válida para eliminarla”, aseguró el diputado.
Por otra parte, Niffouri fue crítico con la reestructura administrativa promovida por ASSE. Denunció la creación de nuevos cargos jerárquicos y aumentos salariales significativos en la cúpula del organismo. Mencionó, entre otros ejemplos, la creación del cargo de subgerente general con un salario estimado de 360 mil pesos, así como incrementos de hasta 100 mil pesos para cargos adjuntos ya existentes.
Según explicó, desde el directorio de ASSE se argumentó que estos aumentos se financiarían gracias a un supuesto ahorro de 2 millones de dólares, producto de una reducción de 133 funcionarios en el área central del organismo (conocida como el 068). Sin embargo, Niffouri cuestionó la veracidad de ese argumento: “Pedimos el detalle de esa reducción de personal y no nos lo entregaron. Eso nos lleva a sospechar que no existen tales ahorros, y que se está usando como excusa para justificar aumentos que no corresponden”.
El diputado también remarcó que dentro de ASSE central hay funciones estrictamente asistenciales —como la coordinación de los ómnibus de salud— que podrían haberse visto afectadas por esos recortes. “Vemos que los móviles ya no están en circulación con la frecuencia que tenían antes, y eso se siente en la atención a la población, sobre todo en zonas como Barros Blancos. Esperamos que no sea un efecto colateral de la reestructura”, afirmó.
Otro de los reclamos planteados fue la necesidad de contar con una puerta de emergencia funcionando las 24 horas en Barros Blancos, al igual que en otras localidades como 18 de Mayo, donde —según dijo— este tipo de servicio ha dado buenos resultados. “La salud pública debe estar al servicio de la gente y no puede retroceder. No podemos aceptar que se quiten servicios que costó tanto implementar”, sostuvo.
Por último, Niffouri hizo una reflexión más amplia sobre el enfoque que debería tener la administración de ASSE: “Más allá del color político que haya impulsado una política, si algo funciona, debe mantenerse y potenciarse. Así ocurrió con las casas de la niñez y adolescencia en el gobierno anterior, y lo mismo vale para los ómnibus de salud. No podemos permitir que decisiones administrativas desconectadas de la realidad terminen afectando a quienes más necesitan del sistema público”.





