En la mañana de El Megáfono, dialogamos con Alejandra Bértola, secretaria ejecutiva de Fundación Chamangá, que compartió detalles sobre el llamado abierto para acceder a las becas 2026, dirigidas a jóvenes de todo el país con una fuerte vocación y dificultades económicas.
Desde el año 2000, la Fundación trabaja en el impulso de proyectos de vida vocacionales. Nacida del compromiso de un grupo de uruguayos y franceses, esta iniciativa ha beneficiado ya a más de 600 jóvenes. “Seguimos apostando a las vocaciones, porque comprobamos que vale la pena”, afirmó Bértola.
Cada año se otorgan entre 25 y 30 becas a jóvenes de entre 18 y 30 años que hayan culminado el liceo y quieran iniciar, continuar o finalizar estudios en diversas áreas. Se priorizan trayectorias educativas realistas, sólidas y comprometidas, y que enfrenten obstáculos económicos que dificulten su continuidad. “Buscamos jóvenes con vocación, pero también con una sensibilidad social”, señaló Bértola.
¿Qué cubre la beca?
La beca consiste en un apoyo económico mensual de dos BPC (actualmente $13.152), que puede extenderse entre 10 y 12 meses según el caso. El monto puede destinarse a cubrir gastos como transporte, materiales, alimentación o alojamiento, en función del proyecto educativo del becario.
Pero el apoyo no es solamente financiero. La fundación acompaña al becario con un equipo técnico conformado por una psicóloga y un trabajador social, así como con un tutor académico, generalmente del centro de estudio. Además, una vez al mes se realizan reuniones presenciales en Montevideo y el proceso comienza con un campamento de integración.
Un aspecto central de la propuesta es el trabajo comunitario: los beneficiarios deben destinar entre 3 y 4 horas semanales a tareas vinculadas a su vocación, devolviendo a la comunidad parte del apoyo recibido. “Esto no solo es una contrapartida, sino una instancia formativa”, explicó Bértola.
Proceso de inscripción
Quienes estén interesados deben descargar el formulario desde la web de Fundación Chamangá y enviarlo completo por correo postal o encomienda a la sede de la organización (Canelones 1198, Montevideo). La institución enfatiza que no se aceptan formularios por correo electrónico.
El formulario incluye una carta de motivación, constancia de escolaridad y datos socioeconómicos de la familia. En agosto se realizarán charlas virtuales para evacuar dudas sobre cómo completarlo correctamente.
La primera fase del proceso de selección se basa en la evaluación de esa carta. “Ahí es donde se expresa la vocación, y para eso también se puede adjuntar material complementario como dibujos, grabaciones o trabajos realizados”, dijo Bértola. En una segunda etapa, los preseleccionados pasarán por una entrevista personal.
Vocación y futuro
La secretaria ejecutiva subrayó que en un contexto donde muchos jóvenes enfrentan incertidumbre, es fundamental ofrecer herramientas que les permitan desarrollar sus pasiones y construir un futuro. “Queremos estudiantes vocacionales, pero también carpinteros, mecánicos o científicos que amen lo que hacen”, expresó.
Desde la Fundación, creen que apoyar la vocación no solo transforma vidas individuales, sino que también contribuye al desarrollo colectivo del país.

Para más información, podés visitar la página web de la Fundación Chamangá o seguir sus redes sociales, donde se publica regularmente material informativo. El llamado para becas 2026 ya está abierto.





