En Calle República, Barros Blancos, el dueño de casa dejó una alfombra para secar luego de haberla lavado.
Un hombre pasó por el lugar, golpeó las manos, nadie atendió y se llevó la alfombra ensopada.
En un momento, los propietarios de la misma ven que no estaba en el lugar y al fijarse en las cámaras de seguridad se dieron cuenta de lo que había acontecido.
Para la próxima, la alfombra nueva que compren los damnificados tendrán que ponerla en otro lugar para que se seque en caso de lavarla.





