En las últimas horas, el debate por la posible habilitación de servicios como Uber y Cabify en el departamento de Canelones volvió a intensificarse tras la difusión de dos comunicados: uno del Sindicato del Taxi de Canelones y otro de la Asociación Única de Choferes de Aplicaciones de Canelones (AUCAC), que respondió a esas declaraciones.
El Sindicato del Taxi manifestó su rechazo a cualquier avance hacia la regulación de plataformas de transporte en el departamento, acusando a las autoridades de favorecer a empresas multinacionales en detrimento del trabajo local. La organización sostiene que ya existe un servicio legalmente constituido y que la eventual habilitación de aplicaciones potenciaría la competencia desleal, afectando a cientos de familias vinculadas al sector del taxímetro. Además, reclamó un mayor control sobre los vehículos que -según afirman- operan de manera irregular en Canelones.
En respuesta, AUCAC emitió su propio comunicado, en el cual reivindica que los choferes de aplicaciones también son trabajadores que dependen de esta actividad para sostener a sus familias. La asociación remarcó que siempre ha apostado al diálogo y a la convivencia entre sectores, señalando que en repetidas oportunidades intentaron establecer contacto con representantes del taxi sin obtener respuesta. Asimismo, rechazaron los discursos que -según expresaron- “buscan dividir a los trabajadores”, y defendieron su derecho a desarrollar su actividad en un marco regulado y seguro.
Ambas posturas evidencian la tensión creciente en torno a la inminente discusión departamental sobre la regularización de las plataformas de transporte, un tema que ha generado repercusiones en varias regiones del país. Mientras el Sindicato del Taxi exige a las autoridades que se mantenga la exclusividad del servicio tradicional, AUCAC sostiene que la incorporación de nuevas modalidades puede contribuir a un sistema de transporte más moderno y equilibrado.
La definición final sobre la habilitación de estas aplicaciones en Canelones aún se encuentra en manos de las autoridades departamentales, en un contexto donde el intercambio entre actores del sector continúa sumando nuevos capítulos.






