El presidente de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV), Marcelo Metediera, participó de una nueva edición del programa El Megáfono, transmitido desde exteriores, específicamente desde Pan y Vino La Barra, en el Distrito 29. Durante la conversación, Metediera abordó los principales desafíos en materia de seguridad vial, el problema de las libretas de conducir irregulares, el rol de las academias, la educación vial y la futura implementación del permiso por puntos, una herramienta que busca generar un cambio cultural profundo.
Más vehículos, más circulación y más exposición
El jerarca comenzó destacando un fenómeno que preocupa: el crecimiento sostenido del parque automotor y del tránsito en todo el país.
“Comparando 2024 con 2023, hubo un incremento del 3,6% en la venta de vehículos cero kilómetro y un 6,4% en el consumo de combustible. Eso demuestra que no solo hay más autos y motos, sino que además circulan más”, señaló.
Metediera advirtió que esta realidad “ya es insostenible” y que se traduce en mayor exposición al riesgo y más siniestros viales. Por eso, insistió en la necesidad de repensar la planificación urbana y las políticas de movilidad, con foco en la convivencia y la seguridad.
“La circulación hoy es más intensa, y las ciudades no siempre están preparadas. El tránsito se volvió un reflejo de nuestra convivencia: si perdemos respeto en la calle, también lo perdemos como sociedad”.
Libretas irregulares: un problema que pone en riesgo vidas
Uno de los temas más sensibles que enfrenta el sistema de tránsito es el de las libretas obtenidas de forma irregular. Metediera explicó que existen distintas situaciones: desde documentos falsificados hasta procesos donde se omitieron los exámenes teóricos o prácticos.
“Para mí, en definitiva, es casi lo mismo. Si alguien no hizo las pruebas, no está preparado para conducir. Y eso significa poner en riesgo su vida y la de los demás”, sostuvo.
El presidente de UNASEV valoró el trabajo conjunto con el Congreso de Intendentes para fortalecer los mecanismos de control y trazabilidad de las libretas, asegurando que el proceso de obtención sea transparente y verificable.
“El objetivo no es generar castigos, sino recuperar la credibilidad del sistema. Cuando alguien obtiene una libreta, debe hacerlo porque realmente demostró estar capacitado”.

Las academias y la necesidad de un cambio cultural
Metediera recordó la experiencia en Canelones, donde se implementó un ranking de academias de conducción que permitió medir el desempeño de cada una según el porcentaje de aprobados en las pruebas prácticas y teóricas.
“Esa herramienta fue muy útil, porque permitió que el vecino supiera qué academia tenía buenos resultados y cuál no. No se trata de perseguir a nadie, sino de mejorar la formación”, explicó.
En ese sentido, insistió en que la educación vial no debe limitarse al momento de sacar la libreta, sino que debe comenzar desde la escuela.
“Así como enseñamos matemáticas o historia, debemos enseñar convivencia, empatía y respeto en la vía pública. Educar en tránsito es educar en valores”.
El rol de la UNASEV: articular, controlar y proponer
Metediera recordó que la UNASEV no realiza fiscalización directa, sino que coordina políticas, controla su aplicación y propone mejoras normativas.
“Nosotros no ponemos multas ni hacemos operativos, pero sí tenemos que garantizar que las políticas se cumplan y dar el debate cuando algo no está funcionando”, explicó.
Entre los proyectos más importantes que impulsa la Unidad se encuentran la creación de una fiscalía especializada en tránsito, la aplicación de la ley de faltas con trabajo comunitario y la ampliación de los programas educativos en centros de estudio y comunidades.
“Cuando alguien comete una infracción grave, no alcanza con una multa. El trabajo comunitario en hospitales o en tareas de prevención puede generar un cambio real en la conducta”.
El permiso por puntos: una herramienta para cambiar hábitos
Uno de los proyectos más ambiciosos es el permiso por puntos, una medida que ya ha demostrado resultados en varios países de Europa y América Latina.
“No es una medida punitiva, es educativa. Queremos que la gente se cuide y cuide a los demás. Cuando sabés que podés perder puntos y eventualmente tu libreta, te comportás distinto”, dijo Metediera.
El sistema uruguayo tomará como referencia la experiencia de España, país que logró reducir un 10% los fallecidos, un 9% los lesionados y un 21% los siniestros tras su implementación.
“El permiso por puntos apunta a eso: a generar un cambio cultural y social. Conducir no es un derecho absoluto, es una responsabilidad compartida”.
El proceso, adelantó, será gradual y requerirá coordinación entre el Congreso de Intendentes, la Policía Nacional de Tránsito y el Ministerio del Interior.
Cifras que preocupan
Metediera reconoció que los datos proyectados para 2025 son alarmantes.
“Si se mantiene la tendencia actual, podríamos cerrar el año con 482 fallecidos, frente a los 434 del año pasado. Sería el peor registro porcentual de la historia de la UNASEV”, advirtió.
Si bien confía en que las medidas en marcha puedan modificar el escenario, insistió en que la reducción de la siniestralidad “no se logra solo con campañas”, sino con acción coordinada, fiscalización efectiva y participación ciudadana.

Fiscalización, justicia y compromiso político
Otro aspecto clave es la fiscalización. Según Metediera, muchas veces los equipos inspectivos son insuficientes o no trabajan en los horarios donde más se los necesita.
“No puede ser que los fines de semana haya menos inspectores, cuando se producen la mayoría de los siniestros. Falta convicción y apoyo institucional”, apuntó.
También mencionó la necesidad de fortalecer la respuesta judicial.
“Cuando la gente siente que nada pasa, se pierde el respeto por la norma. La ley tiene que cumplirse, y el Estado debe estar presente en toda la cadena: educación, control y sanción”.
Además, adelantó que la UNASEV trabaja con otros organismos para dar un destino útil a los vehículos incautados, con la idea de crear un polo de reciclaje automotor que pueda reutilizar materiales y generar empleo.
“Hay que volver a estar en la calle”
Como cierre, Metediera reflexionó sobre la necesidad de que el Estado recupere su presencia en la vía pública y que la ciudadanía se sienta parte de la solución.
“No hay seguridad vial sin conciencia colectiva. La UNASEV tiene que volver a estar, opinando, controlando y acompañando. Pero también necesitamos que cada conductor entienda que un vehículo puede ser una herramienta o un arma. De nosotros depende cuál de las dos cosas sea”.






