La empresa TAMP abrió este viernes las puertas de sus instalaciones para recibir a los alumnos y docentes de la Escuela Rural Nº 23, ubicada sobre Ruta 82, zona de Cañada Grande, quienes vivieron una jornada diferente, llena de aprendizaje, diversión y solidaridad.
Durante la visita, los niños recorrieron los depósitos de la empresa, conociendo de cerca cómo se desarrolla la actividad logística y el trabajo diario del personal. Observaron el funcionamiento de maquinarias, como el robot paletizador, y se interiorizaron sobre los procesos de envasado y distribución de productos, lo que generó gran entusiasmo entre los pequeños visitantes.
Además, contaron con la presencia de una unidad de SU Emergencia, cuyo equipo les explicó el funcionamiento del servicio, las características de una ambulancia y la importancia del trabajo en situaciones de emergencia.
Como cierre de la jornada, todos los alumnos y docentes compartieron un almuerzo en el comedor de la empresa, disfrutando de un combo Big Mac adquirido por TAMP en el marco del McDía Feliz, la tradicional campaña solidaria de McDonald’s destinada este año a colaborar con la Casa Ronald McDonald, que brinda alojamiento a familias de niños con tratamientos prolongados en hospitales.
El director de TAMP, Richard Lopez, destacó en diálogo con El Megáfono la importancia de este tipo de actividades, que la empresa realiza desde hace cuatro años consecutivos:
“La respuesta de los niños es impresionante. Para ellos es como un paseo venir acá, ver cómo trabajamos, conocer los depósitos, las máquinas, la gente. Muchos nunca habían tenido una experiencia así. Cada año invitamos a una escuela diferente, porque queremos que todos tengan la oportunidad de conocer y aprender algo nuevo.”

Lopez también subrayó el compromiso social que la empresa asume al participar del McDía Feliz: “Además de compartir con los niños, colaboramos con una causa muy importante. Este año lo recaudado es para la Casa Ronald McDonald, que ayuda a las familias de niños con cardiopatías que deben permanecer cerca del hospital. Es una manera de enseñar a los gurises que también desde chicos se puede aportar.”
La visita fue posible gracias a una cuidadosa planificación logística que incluyó el transporte de los alumnos, la coordinación con McDonald’s y el acompañamiento permanente de SU Emergencia.
El encuentro culminó entre risas, fotos y agradecimientos, dejando en los niños el recuerdo de una jornada inolvidable y en la empresa la satisfacción de contribuir al aprendizaje y la alegría de la comunidad.





