Una joven que cumple tareas como cuidacoches en Avenida Menezes y Treinta y Tres fue embestida por un ómnibus de Copsa en la tarde de este miércoles y su asistencia, además del trabajo policial que debió realizarse posteriormente, fue engorrosa debido al tránsito y a la cantidad de vehículos estacionados, y mal estacionados, sobre las dos sendas de la calle.
“Es increíble, la calle más ancha de Pando se transforma en la más angosta por la cantidad de autos que vienen y estacionan todos los días en cualquier lado. Sobre las esquinas, otros en cordón rojo, a veces ocupando entradas de garaje, no importa nada y cuando pasa algo así se complica”- expresaba un comerciante en medio de la dificultad para lograr que la ambulancia pudiera llegar a asistir a la joven que es conocida y querida por los vecinos de la cuadra.
La joven cruzó mal, salió de entre los autos estacionados y el chofer del ómnibus no la vió. Las lesiones sufridas no fueron graves para lo que pudo ser. Sufrió una fractura en un miembro inferior y contusiones en el resto del cuerpo.
Todo lo que vino después fue complejo, la ambulancia, los móviles policiales, policía científica, tuvieron que hacer malabares para cumplir con el trabajo de relevamiento y evacuación en medio de una calle muy apretada por vehículos que estacionan, huyendo del tarifado, todo el día, abarrotando el espacio existente. En ocasiones hasta los propios ómnibus deben parar en doble fila debido a que algún auto se encuentra en la parada y en otras hasta los peatones deben esquivar algún auto estacionado en plena vereda sobre algún ingreso a una finca.
“Falta fiscalización, hay que controlar más.
Los inspectores están para controlar el estacionamiento tarifado en el centro y nada más. Tienen que andar acá controlando el caos este”- expresaba el comerciante.





