En la mañana de El Megáfono dialogamos con Marcelo Metediera, presidente de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV), para analizar el cierre de 2025 en materia de tránsito y siniestralidad vial. Tal como había anticipado meses atrás, el año finaliza con cifras preocupantes de fallecidos en siniestros, confirmando una tendencia negativa que genera alarma en las autoridades.
Metediera explicó que las proyecciones que maneja la UNASEV no surgen de percepciones, sino de modelos estadísticos basados en datos concretos cargados en el sistema. Si bien señaló que probablemente no se alcance la cifra más extrema proyectada —482 fallecidos—, reconoció que el número final será igualmente muy alto y motivo de gran preocupación.
Según el presidente del organismo, uno de los principales problemas es la falta de ejecución efectiva de las medidas que ya están sobre la mesa. “No hay innovación en lo que proponemos, son herramientas conocidas, pero no se aplican de forma coordinada”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que la UNASEV propone, articula y pone los temas en el debate público, pero la ejecución depende de otros actores, como las intendencias, el Ministerio del Interior y el Poder Judicial.
Metediera fue claro al enumerar las deudas pendientes: no se ha implementado el plan de impacto para motos, no se ha logrado cerrar el programa de destrucción de vehículos incautados, no hay un aumento significativo de la fiscalización y la Justicia no aplica con firmeza la denominada “ley de faltas” vinculada al tránsito. A esto se suma que muchas políticas, como la inclusión del tránsito en la educación, son necesarias pero de impacto a mediano y largo plazo.
En cuanto a la fiscalización, reconoció el trabajo de las intendencias, aunque señaló que muchas veces las acciones no se comunican adecuadamente y, por lo tanto, no generan el efecto preventivo esperado. También advirtió que la fiscalización tecnológica, como los radares, no puede sustituir la presencia inspectiva en la calle. Como ejemplo, destacó el refuerzo de personal de Policía Caminera, que incorporará unos 100 nuevos efectivos, lo que representará un aumento cercano al 25% de su plantilla operativa.
Uno de los aspectos que más preocupa hoy a la UNASEV es la falta de identificación de motos y conductores. Metediera señaló que la manipulación o ausencia de matrículas es una conducta deliberada que busca evadir controles y que refleja una infracción mucho más grave que un simple descuido. “La mayor preocupación que tenemos hoy es la identificación del vehículo y de la persona”, afirmó.
En ese marco, recordó que está planteada la propuesta de que las motos se vendan preempadronadas, de forma similar a los autos cero kilómetro, y que se asocie cada moto a un permiso de conducir. El objetivo es aumentar la responsabilidad del conductor y reducir la circulación de vehículos sin identificación.
Sobre las campañas de prevención, explicó que se han realizado acciones en redes sociales y algunas intervenciones de alto impacto, como una experiencia en salas de cine durante la Noche de la Nostalgia. Sin embargo, reconoció que aún existen diferencias sobre el tipo de campañas masivas que deberían implementarse y que la discusión sigue abierta. Para Metediera, es clave mostrar las consecuencias reales de los siniestros para generar mayor sensibilización.
Finalmente, se refirió a un fenómeno en crecimiento: los monopatines eléctricos. Aclaró que existe normativa para los dispositivos que no superan los 25 km/h, pero advirtió que hoy circulan modelos que alcanzan velocidades de 50 o 60 km/h, quedando por fuera del marco regulatorio actual. Si bien descartó la prohibición como solución, insistió en la necesidad de actualizar las normas y definir reglas claras para este tipo de vehículos.
Metediera cerró señalando que el tiempo de solo advertir se está agotando. “Hace nueve meses que el tema está arriba de la mesa, ahora hay que ajustar y cambiar cosas, porque lo que está en juego es la vida de la gente”, concluyó.






