El alcalde del Municipio de Pando, Mauricio Chiesa, se refirió a la aparición de residuos y restos de carne abandonados en la esquina de Laurnaga, frente al Centro Cultural de Pando, una situación que generó malestar entre vecinos y comerciantes.
Chiesa señaló que aún no se sabe el origen de los desechos y planteó la posibilidad de que provengan de una carnicería o de una distribuidora. Según indicó, los residuos habrían sido arrojados en grandes bolsas negras, que posteriormente fueron abiertas por perros o personas, provocando que el contenido se desparramara por la zona.
“Está bueno que la gente lo denuncie. Tenemos que actuar todos juntos”, expresó el alcalde, quien lamentó la situación y sostuvo que, más allá de los cambios en el sistema de gestión de residuos, existe una cuestión ética. “No hay necesidad de tirar todo esto en el medio de la calle”, afirmó.
Ante lo ocurrido, el Municipio presentó la correspondiente denuncia y solicitará el acceso a las cámaras de videovigilancia instaladas en el lugar, tanto las del Centro Cultural como las que funcionan mediante el convenio entre la Intendencia de Canelones y el Ministerio del Interior, con el objetivo de identificar a los responsables.
Por otra parte, Chiesa destacó los resultados del nuevo sistema de recolección de residuos en la ciudad. Recordó que, junto al director general de Gestión Ambiental, Rodrigo González, realizaron recorridas e intercambiaron opiniones con comerciantes, quienes manifestaron su conformidad con los cambios implementados en la avenida Artigas.
El alcalde reconoció que existieron algunos inconvenientes iniciales vinculados a las bolsas de basura y a determinadas papeleras ubicadas en las calles General Artigas y Wilson Ferreira, por lo que algunas fueron sustituidas por otras de mayor seguridad.
Sin embargo, aseguró que la respuesta de vecinos y comerciantes ha sido positiva y destacó que “cuando uno transita por Pando lo ve mucho más limpio”. Además, remarcó que el problema que generaban los antiguos contenedores públicos en las esquinas, donde se acumulaban grandes cantidades de residuos, “se ha terminado”.





