Escribo estas líneas porque estoy harta como pandense, no puedo creer lo que hoy es Pando. Una ciudad que fue orgullo de nuestros padres y abuelos y que hoy está muy mal. Por muchas cosas, pero motiva mi reclamo el tema de las personas que están en la calle, fundamentalmente esas caras nuevas que todos los días vemos, que nadie sabe de donde salen. ¿ Por qué vienen a Pando?
Algunos se hacen los cuidacoches, se mueven por las calles, se drogan, roban y mientras tanto los vecinos miramos atónitos. Yo en mi casa tuve que enrejar todo y cerrar hasta la vereda prácticamente porque aprovechaban un pequeño alero para dormir. Ahí ensuciaban, hasta hacían sus necesidades, se peleaban entre ellos y yo sin poder hacer mucho. Varias veces me pasó por la cabeza irme de esta ciudad, mudarme para un lugar más tranquilo, como ya hicieron varios.
A esta altura me pregunto: ¿Hay chance de que esto cambie? ¿Por qué es cada vez peor?
Nadie hace nada, o solo hacen ruido. Mientras tanto los buenos vecinos seguimos padeciendo.
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