La edila del Partido Socialista, Florencia Bielli, anunció que en los próximos días presentará ante la Junta Departamental de Canelones un proyecto que busca crear un registro departamental de chatarrerías y establecer mecanismos de trazabilidad para las operaciones que se realizan en estos comercios.
En diálogo con El Megáfono, Bielli explicó que la iniciativa surge a partir de distintos hechos ocurridos en el departamento, entre ellos el robo del busto de José Pedro Varela en Pando, un caso que tuvo repercusión nacional y que, según señaló, dejó en evidencia la necesidad de contar con mayores herramientas de control.
“La falta de trazabilidad muchas veces termina siendo un problema. Entendimos que era importante conocer cuál era la normativa departamental y nos encontramos con que hoy solo existe una regulación vinculada a aspectos edilicios de las chatarrerías, pero no hay ninguna referencia al control de los materiales que se comercializan”, sostuvo.
Inspirado en experiencias internacionales
La edila indicó que, tras analizar la normativa vigente, buscaron antecedentes tanto a nivel nacional como internacional. Al no encontrar legislación específica en Uruguay, estudiaron modelos aplicados en países como Argentina, España y Reino Unido, donde se implementaron regulaciones para combatir el robo de cables, monumentos y otros elementos metálicos.
A partir de esas experiencias, elaboraron una propuesta adaptada a la realidad de Canelones.
Reunión con autoridades de la Intendencia
Antes de presentar formalmente el proyecto, Bielli mantuvo una reunión con el director general de Administración de la Intendencia de Canelones, Sergio Pereira, y con el director de Contralor, Jorge Laclau, para intercambiar opiniones sobre la iniciativa y conocer la operativa de los controles que actualmente realiza la comuna.
Según explicó, el objetivo es que la propuesta sea coherente con el trabajo de las áreas encargadas de la fiscalización.
Un registro y un control de las operaciones
Entre las principales medidas que plantea el proyecto figura la creación de un registro departamental de chatarrerías, ya que actualmente estos establecimientos funcionan con una habilitación comercial común y no existe un padrón específico.
Además, propone que cada comercio lleve un registro de las transacciones realizadas, donde consten los datos de la persona que vende el material, su documento de identidad y una descripción de los productos entregados.
Bielli sostuvo que este mecanismo permitiría mejorar la trazabilidad y facilitar eventuales investigaciones cuando existan materiales de origen ilícito.
“No buscamos criminalizar la actividad”
La edila aclaró que la iniciativa no pretende estigmatizar a las chatarrerías ni asociarlas directamente con actividades delictivas.
“No estamos diciendo que las chatarrerías sean lugares donde ocurran estas situaciones. Sabemos que hay muchos comerciantes que trabajan de forma legal. Lo que buscamos es brindar garantías tanto a ellos como a la Intendencia para que existan controles claros y ordenados”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que la regulación también serviría para respaldar a quienes desarrollan la actividad de manera correcta.
Buscan generar consenso
Bielli señaló que el proyecto aún no fue ingresado oficialmente a la Junta Departamental porque primero consideró necesario dialogar con las áreas técnicas de la Intendencia.
Asimismo, adelantó que buscará mantener reuniones con otros organismos vinculados al tema, como la Policía, entendiendo que una normativa de este tipo puede aportar herramientas para prevenir delitos como la receptación de objetos robados.
Finalmente, expresó que el objetivo es avanzar en una regulación que permita ordenar la actividad, fortalecer los controles y contribuir a evitar hechos como el robo de monumentos, cables y otros bienes públicos en el departamento.





