Durante los meses de enero y febrero, controles realizados por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) y por Obras Sanitarias del Estado (OSE) detectaron en algunas muestras de agua de Montevideo niveles de trihalometanos que superaron el límite establecido por la normativa.
El presidente de OSE, Pablo Ferreri , explicó que este tipo de situaciones suele registrarse durante el verano, cuando las altas temperaturas y determinadas condiciones del agua cruda inciden en el proceso de potabilización.
Los trihalometanos son compuestos químicos que se generan en el proceso de desinfección con cloro, al reaccionar el desinfectante con materia orgánica o bromuros presentes en el agua. Desde el organismo se informó que los controles se realizan de forma sistemática: semanalmente en la planta de Aguas Corrientes (Canelones) y mensualmente en distintos puntos estratégicos de Montevideo.
Ferreri indicó que este verano se produjo un episodio particular que obligó a ajustar la pauta de tratamiento para mantener todos los parámetros dentro de los valores permitidos, objetivo que —según afirmó— se logró posteriormente. Señaló además que una mayor dosificación de cloro, sumada a las elevadas temperaturas, pudo generar en algunos puntos registros más altos de trihalometanos.
El jerarca también vinculó la situación a un mayor uso del trasvase de agua aguas abajo de la planta de Aguas Corrientes, una medida implementada para preservar las reservas de Paso Severino en el marco del déficit hídrico.
En los últimos días, seguidores de El Megáfono reportaron desde Barros Blancos que el agua salía con fuerte presencia de cloro, lo que generó inquietud entre vecinos de la zona.





