El pasado domingo en el Estadio Centenario, se disputó la final del Torneo Intermedio donde Peñarol por penales derrotó a Nacional. Lo que tiene que ser una fiesta, primero porque es deporte y segundo porque es un espectáculo realmente interesante que se da pocas veces en el año, termina con una mancha producto de la violencia.
Un hincha de Nacional, o mejor dicho un delincuente o hasta incluso posible homicida, lanzó desde la tribuna Colombes, una bengala náutica que terminó en la zona de prensa y otros espectadores. Allí, había un funcionario policial donde lamentablemente recibió el impacto en su entre pierna y le terminaron extirpando un testículo de urgencia.
Pasan los años y la violencia en el fútbol sigue ganando terreno. No hay gobierno de turno que pueda arreglar el problema. A nivel general la violencia en el país ya da mucho de qué hablar en ese aspecto, pero algo que parece sencillo de controlar se le va de las manos a las autoridades a cargo de los operativos.
Después hay que escuchar al Ministro del Interior Carlos Negro que expresó en conferencia de prensa: “El operativo policial fue cumplido a la perfección. Fue un muy buen operativo. No se registraron prácticamente episodios de violencia, salvo este disparo (de bengala) y otro policía agredido». Parece un chiste, la máxima autoridad que nos gobierna en seguridad se da la posibilidad de decir ese disparate. ¿Qué ejemplo brinda? ¿Cómo puede decir que fue a la perfección cuando un policía salió herido de gravedad y se encuentra en CTI? Es una falta de respeto para la familia de la víctima, compañeros y cualquier ciudadano de bien que va a un Estadio a disfrutar o trabajar y no sabe si vuelve a su casa sano y salvo. Le resta importancia a un hecho gravísimo que se les escapa de las manos.
Los años pasan, los ministros del interior también y la violencia en el deporte sigue estando arriba de la mesa todos los años. A veces quedarse frente a una pantalla observando un partido de fútbol puede ser la salvación ante un hecho que nadie está libre que le pueda pasar en el día de mañana.
Ayer ganó Peñarol, muy meritoriamente, pero el fútbol perdió una vez más con este tipo de hechos que va más allá de colores de camiseta.





