El Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), bajo la conducción de la ministra Lucía Etcheverry, resolvió no llevar adelante el proyecto del intercambiador de tres niveles en la intersección de las rutas 101 y 102, que había sido anunciado en 2024 como la mayor inversión vial del período pasado.
El emprendimiento, que había sido adjudicado al Consorcio Perimetral Este por un monto de 65 millones de dólares, preveía eliminar semáforos y reducir la saturación de tránsito en una de las zonas más conflictivas del área metropolitana. Sin embargo, desde la nueva administración se advirtió que el diseño planteaba riesgos de seguridad para usuarios vulnerables, además de un impacto negativo en la conectividad de Nicolich.
Aunque el gobierno anterior defendía la obra como una solución “definitiva” para la movilidad en el área, el MTOP entiende que el proyecto era “sobredimensionado” y no contaba con el aval técnico pleno de Vialidad, la Intendencia de Canelones ni el municipio local.
Actualmente, la cartera trabaja con el adjudicatario en la redefinición de intervenciones alternativas, entre ellas mejoras en la rotonda de las rutas 101 y 102, pasos elevados en zonas cercanas al aeropuerto viejo y nuevas soluciones a la altura de Calcagno.
El proyecto original estimaba 18 meses de construcción y preveía que el intercambiador estuviera operativo en 2025 bajo modalidad de contrato Cremaf, que trasladaba al consorcio el riesgo de financiamiento, ejecución y mantenimiento.
Con esta decisión, el MTOP busca encaminar una solución vial más adecuada técnica y socialmente, manteniendo los compromisos contractuales ya firmados.





