Un estudio de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) reveló que los uruguayos pierden en promedio 29.728 años de vida saludable cada año como consecuencia de los siniestros de tránsito. El indicador, que contempla tanto las muertes prematuras como los años vividos con discapacidad, fue calculado para el período 2020-2024 siguiendo los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el modelo del Global Burden of Disease del Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME).
Según el informe, en el último quinquenio se observa “una tendencia al alza de la carga global” de los accidentes de tránsito, lo que genera una sobrecarga constante sobre el sistema de salud y la sociedad, pese a tratarse de un problema “totalmente prevenible”.
Adultos mayores y motociclistas: los más afectados
El estudio advierte que las consecuencias más graves no afectan por igual a todas las edades. En el caso de los adultos mayores de 70 años, si bien participan en menos siniestros, más del 90% de los casos tienen consecuencias severas, reflejando una alta vulnerabilidad frente a lesiones.
Por otro lado, los motociclistas siguen siendo el grupo más crítico: presentan una alta frecuencia de accidentes y una elevada severidad de las secuelas, consolidándose la moto como el principal factor de carga de discapacidad en el sistema de tránsito.
Las mayores tasas de lesiones graves se concentran entre los jóvenes de 15 a 29 años, especialmente en el grupo de 20 a 24 años, lo que llevó a Unasev a insistir en que las políticas de prevención deben focalizarse en este segmento prioritario.
Aumento de la mortalidad prematura
El informe muestra también un crecimiento del 6,2% en los años de vida perdidos por muertes prematuras, pasando de 17.509 en 2020 a 18.589 en 2024. En promedio, los usuarios de motos representan el 56% de esos años perdidos, más del doble que los ocupantes de autos o camionetas (29%).
Los peatones aportan un 10%, los ciclistas un 4%, los camioneros un 2%, mientras que ómnibus y otros medios se ubican por debajo del 1%. Esta composición se ha mantenido estable a lo largo del tiempo, lo que, según Unasev, subraya la necesidad de políticas específicas orientadas a motociclistas.
Impacto económico y cifras actuales
Más allá del costo humano, el estudio estimó que los siniestros de tránsito implican una pérdida económica equivalente al 0,83% del Producto Interno Bruto (PIB) durante el período analizado, lo que equivale a unos US$ 570 millones.
En cuanto a los datos recientes, en el primer semestre de 2025 se registraron 15.259 siniestros de tránsito, con 247 fallecimientos, una cifra similar a la del mismo período del año anterior (242).
El 80% de las víctimas fueron hombres, y la mitad de las muertes ocurrieron en colisiones entre vehículos. Las demás causas se distribuyeron entre despistes, atropellos de peatones, caídas, choques con animales y obstáculos en la calzada.
Por departamento, Montevideo concentró el 23% de las muertes (58), seguido por Canelones, con 44 fallecimientos (18%), cifras casi idénticas a las del año pasado.
El informe de Unasev vuelve a poner en primer plano la magnitud del problema y la urgencia de fortalecer las políticas de prevención, educación y control, especialmente entre los jóvenes motociclistas, que siguen siendo las principales víctimas de un flagelo que, como destaca el estudio, es completamente evitable.





