La verdad que tengo pocas noticias de cómo era el presidente uruguayo como profesor de historia, pero a veces da la sensación de haber pasado por el IPA pero que esta institución no pasó por él, el docente Quirici debería incidir más en sus afirmaciones e incluso el también historiador de profesión Ortuño, podría decirle que por ahí no.
Lo primero que debería aclarar es que algunos profesores del presidente centro americano fueron nuestros verdugos por 12 años, usando métodos bastantes crueles y también combatieron el delito no político con su represión, así que señor mandamás de Uruguay, no hay nada que aprender de estos personajes tan rechazables desde el vamos, si nos consideramos demócratas.
Además usted debería repasar la evolución de la realidad uruguaya que también comenzó con un presidente elegido por la ciudadanía, Bordaberry, y que paulatinamente fue endureciendo su proceder hasta querer ser un monarca vitalicio ,siendo corrido de su cargo por los militares que seguramente concordaban en la mayoría de sus directrices , pero tenerlo por vida era demasiado(quizás su orientación católica ortodoxa chocó de frente con varios militares apegados a la masonería como él mismo luego escribió como despecho).
Tengo la impresión de que Orsi que dijo haber coincidido con el vice de el Salvador,Ulloa, y este le refirió a Sendic como su inspirador, en realidad era un tupamaro sí pero de nombre Amodio Pérez, que seguramente se asemejaba más a lo que sucede en su posición actual.
Flaco favor le hace a su fuerza política que forma parte del MPP con afirmaciones como la anterior, seguramente muchos jóvenes que seguían el lado romántico de la guerrilla piensen ahora que en caso de llegar al poder, podrán implantar un régimen parecido.
Este país que estuvo bajo la bota de un régimen cívico -militar donde se vulneraron todos los derechos, lo único que debe aprender es de no cometer los errores que fueron caldo de cultivo para justificar las peores experiencias de degradación humana de los uruguayos, desde las contiendas fratricidas entre blancos y colorados del siglo 19.
Por eso es un grito de total respaldo colectivo el “nunca más dictadura “y de ninguna manera deberíamos tener en cuenta un ejemplo de represión tan primitivo ,casi medieval, donde las personas pasan a ser un número antes de ser juzgadas , en medio de la inexistencias de las mínimas condiciones de derechos humanos vigentes y/o mecanismos de procesamiento legal.
Parece simplemente una película de terror sin demasiado libreto, donde los derechos del preso están totalmente abandonados a la suerte de una represión feroz y totalmente salvaje, para una sociedad en el siglo 21.
Cuan parecido es este régimen represivo a lo vivido por los rehenes de la dictadura y además usted sabían que tanto en Chile como en Argentina le recriminaban a los militares uruguayos de tener tantos presos de acuerdo a la población, claro ellos fueron directamente a pena de muerte, sin mediar juicio alguno.
El tener gran cantidad de presos (más de 2400) en tiempos de facto y con juicios express, donde el señor juez militar tenía 4 sellos que cubrían desde 5 a 20 años de cárcel cada 5 , y donde los pobres abogados deambulaban por los juzgados tratando de aplacar la tortura,no debería ser tampoco ejemplo de nada civilizado.
Así que no tenemos mucho que mirar en el proceder del salvadoreño, todo está grabado en la memoria como canta León Gieco, y menos andar imitando diatribas mentales de centroamericanos que sabemos cómo les afecta el calor y la humedad en sus decisiones, siendo el cambio climático otro elemento favorable a la locura persecuta.

Además nada tienen que ver las pandillas que pululaban en el Salvador y nuestros pibes que reflejan una sociedad en descomposición por la pobreza y la droga, lo que seguramente no se soluciona con represión solamente ,simplemente estaremos barriendo debajo de la alfombra, sin acometer las grandes demandas de la población aunque seguramente manifieste su rechazo a la inseguridad que vivimos.
Es claro que la población siempre va a apoyar las medidas que bajen los niveles de inseguridad, pero cuidado que para lograr el objetivo no nos importe lo que perdemos, libertad ,seguridad jurídica o en pocas palabras las columnas ineludibles que sostienen la democracia.
Es imposible ser líder de un país sin conocer su historia para rescatar lo bueno y rechazar las malas experiencias vividas por su población, porque imitar procederes improcedentes de otras realidades puede ser la tumba de los crack sin marcha atrás, con nuestros traumas todavía sin curar tenemos bastante, como para importar ideas centroamericanas.
Si tendremos hechos aberrantes que recordar, el caso Roslik ahora en la prensa, Berrios de lo peor, pero matado en forma cruenta en plena democracia, o una pareja de jóvenes secuestrada en un bar frente al hospital de niños y ejecutados en un parque, adjudicado a un grupo parapolicial que siguió actuando en forma informal terminada la dictadura (la joven era hija de un Químico de Arinsa, Mercedes y hermana de un hoy colega de apellido Cordones).
Para combatir la delincuencia de cualquier forma se debe quitarles los recursos económicos y las causas del reclutamiento de brazos armados; la pobreza junto a la exclusión social.
Me extraña la pereza intelectual de un gobierno que tiene figuras como el ex fiscal general de corte, para desarrollar una estratégica y táctica un poquito más inteligente.
Creo que el presidente mejor sería que no nos de detalle de sus referentes internacionales porque aunque Amado en su libro, diga que no es masón, creo que cuando menos es para masón en sus comentarios y amistades circunstanciales (siempre nombra a Felipe Gonzales, se ve que hizo un cursito con él por lo importante que le considera) y menos nombrar a Sendic que aún con sus errores, se jugó la vida por una causa.
Entiendo que Orsi está muy ocupado, pero sería bueno que viaje menos y léa algo más de nuestra historia ,quizás bebiendo en nuestras penas y alegrías, encuentre mejores soluciones a los problemas que ofenden a la sociedad , especialmente de los que menos tienen y son carne de cañón, para subsistir en esta jungla de malandras y suicidas como dice el tango.





