Parece raro en un país donde en el centro ideológico se ubica casi en el 50 % de los votantes y a su derecha o izquierda solo haya un cuarto de personas radicales, que el sistema político actúe tan despegado de esa realidad tan importante y siempre recomendable, la verdad que parece inexplicable.
En cualquier decisión importante ahora y siempre los representantes se corren hacia los extremos defendiendo causas traídas de los pelos, para marcar sus diferencias y sin aprovechar el camino del medio, que acerque posiciones en bien del país.
Es un tire y afloje que termina arrinconando al defensor de la propuesta y este se cierra mental e ideológicamente tras un planteo casi totalitario tipo, libertad o muerte ,que como dijo Peloduro al ser recibido en la Habana con esa consigna manifestó “si se puedo elegir lo hago por la libertad”.
Un ejemplo bien claro ha sido la propuesta de mejora del almacenamiento de agua para la zona metropolitana o sea para más del 60%de la población uruguaya, donde se llega a plantear no al proyecto Arazatí o Neptuno y sí a Casupá como alternativa principal, luego de lo sucedido en el 2013 con las cianobacterias o la seca cercana que todos sufrimos.
Debo reconocer que a esta altura es un problema de recursos y de prioridades , porque los actores del anterior gobierno en OSE (Ing. Raúl Montero y Arturo Castañgnino, presidente y gerente general ) nunca manifestaron su oposición a Casupá, pero siguiendo con los estudios existentes ´resolvieron ir primero por una cuenca y fuente diferente, aunque se llegara solo a aumentar un tercio de las necesidades actuales de agua potable de 600.000 metros cúbicos diarios (la mitad no llega a ser comercializada).
Por su parte el profesor Ortuño estando como minoría en el directorio del ente se opuso desde un primer momento haciendo una campaña frontal y directa, que seguramente incidió para ocupar su actual cargo de Ministro y para hacerse el defensor de la represa, con sus consecuencias positivas y/o negativas ;el tiempo se encargará de dar un veredicto.
No entiendo porque el actual Ministro se compromete personalmente con el proyecto y en su defensa a capa y espada,cuando en realidad de acuerdo a sus funciones debería ser neutral y quienes deberían hacerlo,son las actuales autoridades de OSE.
De cualquier manera resulta suspicaz que quien debería ser el guardián del proyecto de acuerdo a las funciones de su ministerio, se coloque de total acuerdo sin medir las posibles consideraciones adversas y sobre todo siendo quien debe firmar el estudio de impacto ambiental.
A esta altura lo mejor sería que una institución ajena al ministro,sea quien realice el estudio para tener mayor tranquilidad y no exponer a los técnicos a tener llegado el caso, que decirle a su superior, que no recomiendan la realización del proyecto sin salvedades , por ejemplo de menor tamaño, porque se estarían exponiendo al escarnio interno en su trabajo.
Generalmente los estudios ambientales no consideran la riqueza nutricional de los suelos que serán inundados y/o que pueden tener efectos de arrastre hacia el espejo represado, siendo en este caso un tema importante porque no sabemos cuál ha sido la historia productiva de las zonas afectadas por el agua.
En la próxima reunión del Comité de la Cuenca del Santa Lucía, plantearé estas sugerencias, porque sí existieran suelos con elevados niveles acumulados de fósforo por manejos previos, podría darse condiciones no recomendables para las zonas circundantes al lago y menos aún para las inundadas.
Me resulta contradictorio la postura politizada de los tomadores de decisiones de ambas coaliciones, especialmente la actual, que en nada ayudan a la mejora del abastecimiento de agua potable en calidad y permanencia de la zona metropolitana, que me imagino será el deseo de todos los involucrados.
La inclusión de una potabilizadora en el lecho del arroyo Solís me parece atinente , pero descartar la extracción de agua desde el Río de la Plata es otra alternativa que con las modificaciones del caso, que ya describí en su momento lo considero desacertado, porque seguimos jugados a una sola cuenca y fuente de agua.
Incluso durante la sequía se hizo una importante inversión para extraer desde el río San José hacia el Santa Lucía, que debería mantenerse para casos de emergencia e incluso hasta la protección del arroyo Pando, para funcionar con una UPA si fuera necesario.
Por lo tanto los inquilinos políticos de cada momento deberían ser más condescendientes con un país de muy limitados recursos y especialmente cuando nos va la vida ,siendo el agua parte de,siendo escaso el margen de maniobra como para andar haciendo política menor.
Por lo tanto en mí modesta opinión no descarta ninguna opción, e iría por varias que me aseguren la disponibilidad de agua potable de buena calidad a la mayoría de la población (el resto del país se supone está asegurada), yendo por una CASUPÁ MÁS PEQUEÑA, UNA TOMA EN EL PLATA, OTRA EN EL SOLÍS CHICO Y GRANDE E INCLUSO MANTENER OTRAS FUENTES ALTERNATIVAS CUIDADAS POR SI ACASO.
ESTE TEMA COMO EN OTROS DE INTERÉS NACIONAL, NO HAY QUE SER DEFENSORES DE LAS MEZQUINDADES POLÍTICAS PLANTEANDO FALSAS ASEVERACIONES , SON EN TODO CASO DECISIONES DE ESTADO Y ESA DEBERÍA SER LA NORMA DE LOS SERVIDORES PÚBLICOS, POR ENCIMA DE LOS INTERESES COYUNTURALES.






