La intensa búsqueda de una mujer de 83 años desaparecida en Shangrilá terminó de la peor manera. Este jueves, la Policía encontró su cuerpo enterrado en el patio de su vivienda, luego de varios días sin noticias de su paradero.
La investigación se había iniciado tras la denuncia de la nieta de la víctima, una joven de 30 años, quien alertó a las autoridades al regresar a la casa y notar un fuerte desorden y la presencia de manchas de sangre en distintas zonas. Los policías que acudieron al lugar también localizaron un bastón completamente ensangrentado, lo que desde el inicio reforzó la presunción de un homicidio.
Con los primeros indicios, la Policía centró la atención en un hombre que residía en una de las propiedades que pertenecían a la anciana dentro del mismo predio. El sospechoso fue detenido y, tras ser interrogado, admitió haber cometido el crimen y señaló el sitio exacto donde había escondido el cuerpo.
Pese a la confesión, la Fiscalía resolvió ampliar las actuaciones e indagar también a la nieta de la víctima y a su pareja. Para los investigadores, hay inconsistencias en el relato de la mujer, quien afirmó haber discutido con su abuela y haberse retirado del lugar. Al regresar, sostuvo que encontró la vivienda revuelta y a la anciana ausente. Los fiscales entienden que existen elementos que ameritan aclarar cómo ninguno de los dos notó movimientos sospechosos o intervino antes.
La pesquisa continúa para determinar si el autor confeso actuó solo o si hubo algún grado de colaboración por parte de terceros.





