Con apenas 23 años, Franco Rossi atraviesa el mejor momento de su carrera. Nacido en Pando, formado en Rentistas y con pasaje por Torque y Tacuarembo, este 2025 lo encuentra defendiendo la camiseta de Cerro Largo en la Primera División y compitiendo a nivel internacional.
“Primero el sueño era debutar en Primera. Eso lo logré en Tacuarembó hace dos años. Pero jugar en la A, contra Peñarol, Nacional, y encima por Copa, era algo que soñaba mucho. Por suerte se me dio todo este año”, contó en diálogo con El Megáfono.
Rossi ya disputó 16 partidos en el campeonato uruguayo y convirtió 4 goles. “Crecí mucho estos seis meses. Compartí equipo con jugadores que pasaron por clubes grandes y el exterior, y eso me ayudó bastante”, señaló.
El delantero forma parte del plantel de Cerro Largo que sigue en competencia internacional. El equipo arachán, uno de los dos uruguayos que siguen en torneos de Conmebol (junto a Peñarol), se prepara para enfrentar a Central Córdoba en el repechaje de la Copa Sudamericana. La ida será en Argentina y la revancha, en el Estadio Campeón del Siglo.
“Viajar a Argentina, Brasil, Ecuador, fue una experiencia divina. Jugamos de igual a igual. La victoria en Brasil fue clave, y la de Argentina nos permitió clasificar. Sentís que no estás tan lejos de esos equipos”, aseguró Rossi, que también fue titular en la última fecha del Apertura frente a River Plate y marcó un gol.
Rossi se define como “potente, definidor y luchador”. Explicó que no se considera un centrodelantero clásico, sino más bien un segundo punta: “Juego más retrasado, picando al espacio. Me gusta moverme, como un falso enganche”.
Destacó también la importancia de saber administrar la energía en partidos largos: “Al principio me costaba aguantar los 90 minutos, pero fui mejorando. Cuando entrás desde el banco, tenés que correrlas todas. Son 20 o 30 minutos para demostrar”.
Franco es hijo de Giancarlo Rossi y nieto del “Tino”, nombres muy vinculados al automovilismo en Pando. “Es raro que no haya arrancado para algún deporte tuerca”, bromeaban en la charla. Pero él eligió el fútbol, y no se arrepiente: “Estoy feliz con el camino que elegí”.
Hoy es jugador de Cerro Largo y está representado por Pablo Rivero. Tiene pasaporte italiano, un detalle que abre puertas para una futura transferencia al exterior. “Ese es mi próximo objetivo. Pero por ahora, estoy disfrutando este momento”, concluyó.
El martes, Rossi y Cerro Largo saldrán a la cancha en el primer cruce del repechaje de Copa Sudamericana. La ilusión, tanto personal como colectiva, está más viva que nunca.




