Un hombre fue descubierto in fraganti mientras cortaba cables ubicados debajo del piso de un ómnibus estacionado en un predio de la empresa TPM, sobre la calle Lauranga y frente a sus talleres.
La presencia del individuo debajo de la unidad fue advertida por un trabajador, quien observó su silueta entre las ruedas del vehículo y comenzó a filmar lo que estaba ocurriendo, al tiempo que dio aviso inmediato a la Policía.
En las imágenes se observa al sujeto manipulando y cortando el cableado del ómnibus. Incluso, cuando se percató de que estaba siendo observado y grabado, no abandonó su accionar: salió de debajo de la unidad y posteriormente volvió a ingresar para terminar de retirar los cables.
Finalmente, el hombre se alejó llevando el material en sus manos, pero fue interceptado poco después por efectivos policiales que llegaron al lugar tras el aviso del trabajador. Al momento de la detención tenía en su poder los cables retirados del vehículo.
Luego de las actuaciones correspondientes, los investigadores analizaron este episodio y otros hechos en los que el detenido habría estado involucrado.
La Justicia lo condenó como autor de un delito de receptación y dos delitos de hurto, uno de ellos en grado de tentativa, todos cometidos en régimen de reiteración real.
Se le impuso una pena de nueve meses de prisión, que será cumplida en régimen de libertad a prueba. Durante ese período deberá fijar domicilio, someterse a la vigilancia del organismo correspondiente y presentarse una vez por semana en la seccional séptima de Pando.
Además, tendrá que cumplir dos horas semanales de trabajo comunitario durante cuatro meses. La Justicia también dispuso la remisión de la ficha prontuarial del condenado.





