Un grupo de estudiantes de la Facultad de Medicina está llevando a cabo sus prácticas clínicas en el Hospital de Pando, una experiencia que representa un valioso complemento a su formación académica y, al mismo tiempo, un refuerzo fundamental para la atención en esta institución de salud.
Según relató a El Megáfono la Directora del Hospital, Dra. Alessandra Bonilla, la presencia de los futuros médicos no solo permite un aprendizaje más integral para ellos, sino que también mejora la calidad de atención que se brinda a los pacientes. “Siempre que podemos estar en el territorio como estudiantes tenés otra visión”, expresó.
“Hasta ese momento venían estudiando solo la parte teórica, y ahora pueden interactuar con los pacientes, con las familias… es totalmente distinto”.
La experiencia ha sido calificada como “un ganar-ganar”. Para los estudiantes, representa la posibilidad de aplicar conocimientos en un entorno real, bajo la supervisión de profesionales. Para el hospital, significa contar con más manos disponibles en un momento de alta demanda asistencial.
Actualmente, los estudiantes son guiados por dos docentes que los orientan en la atención médica, especialmente en el área pediátrica, que durante esta época del año ve un incremento notable en la cantidad de consultas. “Pasamos de unas 50 consultas diarias a casi 100”, explicó la profesional del hospital.
Este aumento se da principalmente en el área de emergencia, ya que no se cuenta con policlínica pediátrica propia; las consultas de seguimiento se realizan en el primer nivel de atención.
La mayor parte de este incremento está asociado al aumento de enfermedades respiratorias, que se intensifican con la llegada del invierno. En este contexto, la incorporación de los estudiantes permite abordar cada caso con mayor detalle, prestando atención no solo al paciente, sino también al entorno familiar.
Desde el centro de salud, valoran positivamente esta integración. “Podemos abordarlo de otra forma, así que para nosotros son muy bien recibidos”, afirmaron.
La presencia de estos futuros médicos no solo aporta a su formación profesional, sino que mejora la cobertura y calidad asistencial en un hospital que enfrenta desafíos crecientes en épocas de alta demanda, como la actual.





