El diputado nacionalista por San José, Sergio Valverde, se refirió este martes en El Megáfono al cambio de rumbo del proyecto Arazatí, que originalmente proponía una nueva toma de agua en el kilómetro 72 de la Ruta 1, y que ahora se traslada parcialmente a la ya exigida cuenca del río Santa Lucía. La decisión fue abordada durante una reunión parlamentaria entre la Comisión de Medio Ambiente, autoridades del Ministerio del ramo y representantes de OSE.
Críticas al abandono del proyecto original
Valverde recordó que el proyecto inicial, impulsado en los últimos días del gobierno de Luis Lacalle Pou, contemplaba una represa (pólder) de 300 hectáreas para garantizar la disponibilidad de agua dulce incluso en eventos de salinidad. “Se sabía que esa zona tiene agua dulce la mayoría del año, y que los picos de salinidad son esporádicos, cada vez más vinculados al cambio climático”, señaló.
Sin embargo, lamentó que no se hayan contemplado alternativas dentro del mismo proyecto, como tomar agua del arroyo Cufré o de Juan Lacaze, opciones que, según Valverde, estaban previstas como posibles modificaciones. “El principal reclamo de la gente del lugar tenía lógica: se inundaban 300 hectáreas de algunas de las tierras más productivas del país. Pero ni siquiera se ajustó el proyecto, simplemente se descartó”.
Preocupación por la saturación del Santa Lucía
Desde la perspectiva del diputado, la nueva decisión agrava una situación ya crítica: “Sabemos, como lo saben todos los que integraron la Red de Municipios de la Cuenca del Santa Lucía, que esa cuenca está saturada. Y en caso de una nueva sequía o una gran inundación, volvemos a quedar sin alternativa real”, advirtió, recordando la crisis hídrica de 2022.
A juicio del legislador, retomar el abastecimiento desde Juan Lacaze es viable y permitiría evitar grandes obras como represas, aunque reconoció que implicaría una cañería adicional de unos 50 kilómetros y mayores costos logísticos. “Pero no podemos pensar solo en el corto plazo. Esto es para garantizar agua a Montevideo, a toda el área metropolitana y a zonas clave de San José como Ciudad del Plata, Libertad y Rafael Perazza”, expresó.
Sobre la reunión y el intercambio con el oficialismo
Consultado por el tono del encuentro con autoridades, Valverde evitó la confrontación directa. “Estuvimos más de ocho horas reunidos. Ortuño y Ferreri presentaron sus ideas y no se negaron al diálogo. Discrepamos, sí, pero fue un intercambio enriquecedor”, sostuvo, desmarcándose de las críticas más duras de algunos sectores de la coalición que acusan al director de OSE y al jerarca de Ambiente de “intransigentes”.
Sin plazos claros ni certezas
Valverde expresó además su preocupación por la falta de información concreta sobre los plazos de ejecución del nuevo proyecto. “No pudieron decirnos cuándo comienzan las obras. Lo que sí sabemos es que se inundarían más de 3.000 hectáreas en Casupá, 400 en Reboledo , 200 y pico en Solís Chico, además de viviendas. Y todavía no se han completado los estudios de impacto ambiental”, señaló.
Según dijo, el Ministerio de Ambiente se comprometió a avanzar en esos estudios, y se estableció como fecha límite para una nueva instancia el 31 de agosto, aunque sin garantías de definiciones concretas.
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