Un comerciante de Pando denunció públicamente haber sido víctima de dos actos de vandalismo consecutivos contra su local de tecnología ubicado sobre calle Treinta y Tres, hechos que incluyen grafitis ofensivos y daños materiales en la fachada del comercio.
Según relató, el primer episodio ocurrió el sábado sobre las 23:30 horas. En esa oportunidad, desconocidos grafitearon las persianas metálicas del local y apedrearon el cartel luminoso ubicado en el frente, provocándole importantes daños. “Nos grafitearon las persianas y nos rompieron el cartel luminoso que queda prendido de noche para mostrar el comercio. Lo apedrearon con pedazos de escombro que hay en las veredas”, explicó.
El comerciante señaló que incluso los elementos utilizados para atacar el cartel permanecieron en el lugar. “Basta con ver las veredas de la zona. Hay escombros por todos lados”, comentó.
Los grafitis incluyeron mensajes ofensivos y expresiones de carácter homofóbico. Sin embargo, el propietario aseguró no encontrar motivos relacionados con la actividad comercial que puedan explicar lo sucedido.
“Tenemos la tranquilidad de que hace más de un año no tenemos problemas con ningún cliente. Siempre tratamos de resolver cualquier inconveniente que surja. Quienes nos conocen saben cómo trabajamos”, afirmó.
Tras revisar las imágenes de una cámara de seguridad perteneciente a una vecina de la zona, pudieron observar a un grupo de jóvenes desplazándose en dos motocicletas, quienes habrían sido los responsables del ataque. “Se ve pasar a unos muchachos en dos motos, tiran las piedras y siguen de largo. Lamentablemente no se puede apreciar mucho más”, indicó.
Un segundo ataque tras publicar un descargo
La situación volvió a repetirse al día siguiente. Luego de que el comerciante realizara un video relatando lo ocurrido, vecinos le advirtieron sobre un nuevo ataque contra el local. “Nos avisaron que habían grafiteado de vuelta. Otra vez con mensajes homofóbicos y además le dieron más pedradas al cartel”, relató.
El propietario expresó su preocupación por la reiteración de los hechos y la sensación de inseguridad que generan. “Hoy te rompen un cartel y te grafitean. Mañana no sabés qué puede pasar. Te pueden prender fuego algo o cualquier otra cosa”, manifestó.
Daños económicos y preocupación entre comerciantes
Además del impacto emocional, el comerciante estimó que la reparación del cartel luminoso demandará una inversión cercana a los 12.000 pesos, a lo que se suma el costo de los materiales necesarios para remover las pintadas.
“Entre arreglar el cartel y limpiar la pintura hay un gasto importante que nadie te devuelve”, señaló.
Asimismo, indicó que no se trata de un hecho aislado. Según comentó, otros comerciantes de la ciudad también habrían sufrido daños similares durante el mismo fin de semana. “Hablando con colegas, me enteré de que en el centro también rompieron otro cartel el mismo sábado, el de una mercería. Es una situación que preocupa”, concluyó.





