Atlántida fue escenario del lanzamiento de una nueva temporada del programa Mar al Alcance, una iniciativa del Gobierno de Canelones que promueve el acceso inclusivo a las playas del departamento para personas en situación de discapacidad o con movilidad reducida.
El programa permite que niños, niñas, jóvenes y adultos puedan disfrutar del mar de forma segura y acompañada, a través del uso de sillas anfibias y del apoyo de equipos especialmente capacitados. La propuesta no solo apunta al ingreso al agua, sino también a generar una experiencia de contacto directo con el mar, promoviendo la autonomía, la inclusión y el desarrollo motor.
El coordinador del programa, Guillermo Mollá, explicó que el objetivo principal es que las personas puedan vivir la experiencia de entrar al agua, ya sea mediante el uso de sillas anfibias o con acompañamiento personalizado para quienes presentan dificultades para caminar o temores vinculados al mar. “Una vez en el agua, buscamos que tengan contacto directo, que puedan realizar ejercicios de flotación y disfrutar plenamente de la experiencia”, señaló. Además, indicó que el programa se desarrollará durante lo que resta de diciembre, enero y febrero en las bajadas del Árbol de Judea, bajada 25 de Solymar, La Floresta, y se evalúa sumar nuevos puntos.
Por su parte, el secretario general de la Intendencia de Canelones, Pedro Irigoin, destacó el compromiso humano que sostiene esta iniciativa. “Nos sentimos moral e institucionalmente obligados a generar estos espacios, pero lo hacemos con muchísimo amor y cariño. Hay un factor humano muy fuerte detrás del trabajo de los funcionarios y funcionarias, que va más allá de cualquier obligación”, expresó, remarcando que el camino hacia la accesibilidad plena es un proceso continuo.

En la misma línea, la coordinadora del Gabinete Social de la Intendencia de Canelones, Nataly Zalkind, subrayó que Mar al Alcance es un programa que pone el foco en la accesibilidad universal y el ejercicio de derechos. “Es una propuesta cuidada y acompañada, que promueve la participación social, la inclusión y la autonomía de las personas con discapacidad. Además, ha sido reconocida y premiada a nivel regional, lo que refuerza la importancia de seguir profundizando esta política pública”, afirmó.
La experiencia también fue valorada por las familias. Laura Pollina, madre de uno de los participantes, destacó el impacto positivo del programa en la vida cotidiana. “Todo lo que implique trabajar por la autonomía de las personas es un cambio enorme. En nuestro caso, era impensado que se metiera al mar, y hoy es de los primeros en hacerlo”, relató emocionada. Asimismo, resaltó el trabajo de salvavidas, personal de deportes y voluntarios, a quienes calificó como “un grupo precioso, que trabaja con gusto, cariño y mucha responsabilidad”.
Mar al Alcance se consolida así como una política pública referente en inclusión y accesibilidad, permitiendo que más personas puedan disfrutar del mar y ejercer su derecho al esparcimiento en igualdad de condiciones.






