Los datos sobre la realidad laboral de los migrantes, será de insumo para el desarrollo de políticas específicas, para el Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, esto permite pasar del discurso a la acción concreta.
Castillo aseguró que los nuevos insumos serán fundamentales para la elaboración de diseños e implementación de políticas públicas que puedan revertir la situación laboral de los trabajadores en especial de la población migrante.
El titular de la cartera de Trabajo, dijo que es fundamental que el Estado conozca la realidad de los migrantes para de esta manera poder garantizar las mejores condiciones laborales y que se promueva una integración real de estos colectivos.
Sobre la integración Castillo indicó que comprender este fenómeno es la clave para evitar la discriminación de quienes buscan una mejor calidad de vida.
Durante el final de su alocución Castillo realizó una advertencia sobre la falta de instrumentos prácticos y controles que lamentablemente han permitido situaciones de explotación laboral detectadas por inspecciones realizadas en todo el país.
Por su parte la Presidenta del Banco de Previsión Social, Jimena Pardo, realizó la presentación de un informe sobre la realidad de la población migrante en el Uruguay, el mismo está basado en datos actualizados de la plataforma del BPS.
Las cifras al mes de enero de este año indican que la cantidad de cotizantes migrantes superó a las 104.000 personas, representando a casi el 7% del total de trabajadores que se encuentran registrados en el organismo.
Pardo manifestó que la cifra de aportantes se duplicó entre el 2017 y el 2026 con una población mayoritariamente masculina de un 55,5% y que tiene un promedio de edad de 40 años, estos grupos se concentran geográficamente en Montevideo, Canelones y Maldonado.
El 77% de los migrantes se desempeña en el sector dependiente y el 23% de forma autónoma, el estudio también presenta datos sobre argentinos y brasileños que realizan mayoritariamente trabajos independientes, mientras que los venezolanos y cubanos presentan una mayor inclinación hacia el empleo dependiente.
Más del 77% de los aportes se realizan desde la rama de Industria y Comercio y se registra un 17% que proviene desde la construcción, el turismo y la enseñanza.
Por último, el informe presentado por el BPS, muestra que las mujeres migrantes son un porcentaje menor en comparación con el total de las cotizantes femeninas del banco.
La discriminación de la población migrante tiene a la República Argentina como el principal emisor mientras que Venezuela y Cuba desplazaron a Brasil, el perfil de esta población es de gente joven calificada que busca rápidamente integrarse al sistema productivo.





