El efectivo policial de 24 años recuperó la libertad, aunque permanece emplazado, mientras la Fiscalía continúa investigando su presunta participación en el incidente que culminó con la muerte de dos hinchas de Nacional en Toledo, el pasado sábado, tras disputarse el clásico del fútbol uruguayo.
De acuerdo con la información preliminar, el hecho se produjo cuando seis personas que circulaban en moto habrían llegado armadas a una vivienda donde un grupo de simpatizantes de Peñarol, entre ellos el policía, se encontraba reunidos. Según la principal hipótesis, los recién llegados habrían intentado sustraer una bandera aurinegra colgada en el lugar.
El funcionario declaró que, al percibir que los individuos estaban armados, reaccionó efectuando disparos para repeler la situación. Sin embargo, el parte policial señala que en la escena no se hallaron armas ni impactos de bala en la fachada de la vivienda.
La Fiscalía aguarda los resultados de las pericias realizadas por Policía Científica antes de resolver una eventual imputación.





