El Banco de Previsión Social registró durante 2025 un fuerte incremento en la cantidad de certificaciones médicas tramitadas en todo el país. Según cifras oficiales del organismo, a lo largo del año se procesaron 1.833.719 certificaciones, lo que marca un crecimiento del 8% respecto a 2024.
El análisis mensual muestra que los picos más altos se dieron en pleno invierno. Junio encabezó la lista con más de 189 mil certificaciones, seguido por julio con 176 mil. Agosto también mantuvo cifras elevadas, superando las 171 mil, mientras que setiembre y octubre se ubicaron en torno a las 163 mil y 162 mil, respectivamente. En diciembre, se destacó que casi dos tercios de las certificaciones correspondieron a mujeres, alcanzando unas 63.550.
En relación a la edad de las personas certificadas, el grupo que concentró la mayor proporción fue el de 25 a 34 años, que representó el 27% del total. Le siguieron quienes tienen entre 35 y 44 años (24%) y el tramo de 45 a 54 años (21%), lo que evidencia que la mayor parte de las licencias se concentra en edades plenamente activas del mercado laboral.
Respecto a las causas, durante el último mes del año las dolencias físicas lideraron el ranking. Los distintos tipos de dolor de espalda, agrupados bajo el diagnóstico de dorsalgia, generaron más de 18.600 certificaciones. En segundo lugar aparecieron los trastornos de ansiedad, con unas 12.500 licencias, seguidos muy de cerca por cuadros de diarrea y gastroenteritis. La depresión también tuvo un peso significativo, con cerca de 7.400 certificaciones en diciembre.
En términos económicos, el impacto para el sistema fue considerable. A lo largo de 2025, el BPS destinó casi nueve mil millones de dólares al pago de prestaciones, de los cuales más de 333 millones correspondieron específicamente a subsidios por enfermedad. Este monto implicó un aumento del 12% en comparación con el año anterior, reflejando el crecimiento sostenido de este tipo de coberturas.






