Pasadas las 22 horas de este lunes el estruendo fue importante en calle Gorostiaga y las consecuencias se mantuvieron hasta la mañana de hoy cuando personal de la Intendencia y UTE se dispuso a trabajar para evacuar la zona afectada.
El incidente dejó sin suministro eléctrico a varias viviendas durante varias horas, debido a que el árbol arrastró consigo cables del tendido eléctrico. Además, al caer, dañó el perímetro de al menos una propiedad privada. Según relataron los vecinos, no es la primera vez que ocurren este tipo de hechos.

Cada vez que se registran vientos fuertes —como los de la noche pasada— caen ramas e incluso árboles enteros en la zona. Se trata de una calle muy transitada, donde circulan a diario peatones, motocicletas, automóviles, y se encuentra además próximo el radiador de ómnibus de COPSA, lo que incrementa los riesgos.
La preocupación principal de los vecinos radica en el estado de los eucaliptus, árboles de aproximadamente 70 años de antigüedad que se ubican a lo largo de esta arteria.
Aducen que muchas de estas caídas se deben a que el proceso de canalización de pluviales ha socavado la base de las raíces, debilitando su estabilidad.
Los residentes reclaman una evaluación urgente del arbolado de la zona y medidas concretas para prevenir futuros accidentes, temiendo que el próximo evento climático pueda tener consecuencias aún más graves.





