En un hecho que fue calificado como un acto de justicia histórica, la ciudad de Las Piedras inauguró el primer monumento en el país dedicado al comandante Joaquín Lencina, conocido como Ansina, inseparable compañero de José Artigas y figura emblemática de la lucha por la libertad y la igualdad.
El monumento, de carácter ecuestre, fue instalado junto al Obelisco de Las Piedras y reunió a una importante concurrencia de autoridades nacionales, departamentales y representantes de colectivos afrodescendientes. La obra, creada por el escultor pandense Alberto Saravia, representa a Ansina en actitud firme y serena, y fue destacada por su gran calidad artística y simbolismo.
El intendente de Canelones, Francisco Legnani, expresó que con esta obra “Ansina tiene, finalmente, su propio monumento”, recordando que por décadas su imagen fue confundida con la de otro combatiente afrooriental. Por su parte, el secretario general del Gobierno de Canelones, Pedro Irigoin, sostuvo que este homenaje “significa llevar adelante una justicia histórica” y que “Canelones se enorgullece de ser parte de una relectura necesaria de nuestra historia”.
Irigoin destacó además que el proyecto fue impulsado durante el período de gobierno del actual presidente de la República, Yamandú Orsi, cuando era intendente, y que su concreción fue posible gracias a la colaboración entre diversos actores y organismos. “Fue una iniciativa en la que participaron personas de distintas visiones políticas —como Orsi, Manini Ríos y el expresidente Vázquez— que se unieron para que Ansina tenga su homenaje”, subrayó.

El escultor Alberto Saravia explicó que el proyecto comenzó en 2019 y requirió años de trabajo. La obra está realizada en resina símil bronce reforzada con hierro, materiales resistentes al paso del tiempo y al vandalismo, y fue diseñada para integrarse armónicamente al entorno. “Buscamos que la figura de Ansina abarcara todo el espacio, mirando hacia la escuela, el estadio y el barrio, para que se vea bien desde todos los ángulos”, explicó.
La inauguración de este monumento no solo reconoce la figura del comandante Ansina como símbolo de la lealtad, la resistencia y la identidad afrodescendiente, sino que también reafirma el compromiso del pueblo canario con una historia más inclusiva, justa y representativa de todos los protagonistas de la independencia oriental.





