UTE y la Intendencia de Rocha anunciaron en conferencia de prensa conjunta, la instalación de siete nuevos puntos de carga para vehículos eléctricos en distintas localidades del departamento, en preparación para la próxima temporada estival.
El vicepresidente de UTE, Roberto Bentancor, explicó que la medida responde al aumento de la demanda en zonas turísticas, donde la oferta de cargadores resultaba insuficiente.
“En estos lugares, que son de turismo, tuvimos que duplicar la oferta de cargadores porque se viene el turismo y la gente que viene acá por lo general no encuentra cargadores en las calles”, señaló el jerarca.
Los nuevos puntos estarán ubicados en Rocha (uno en la estación de Ancap y otro en el supermercado Tata), La Paloma, Lascano, Santa Teresa, Castillos (en la terminal de ómnibus) y en el free-shop del Chuy. Además, en diciembre se sumará un nuevo cargador en Punta del Diablo, completando así una red estratégica que acompañará el movimiento turístico del verano.
Bentancor destacó que esta iniciativa no persigue fines comerciales, sino que forma parte del compromiso de UTE con la descarbonización del transporte y la transformación del parque automotor nacional.
“No lo estamos haciendo como negocio, pese a que tiene un costo. Lo hacemos para ayudar a la descarbonización y al cambio del parque automotor en el país”, afirmó.
Actualmente, Uruguay cuenta con unos 400 cargadores instalados por UTE y 100 privados. El vicepresidente de la empresa estatal llamó a mayor participación del sector privado para fortalecer la red nacional ante el incremento previsto de visitantes durante el verano.
Rocha ya dispone de más de una decena de cargadores en distintos puntos del departamento, algunos en las mismas localidades donde se sumarán los nuevos equipos.
En cuanto a los costos de carga, Bentancor remarcó la conveniencia de hacerlo en el hogar:
“Cargando tu auto en tu casa, 400 kilómetros te salen $88; cargarlo en la calle te sale $400”.
Según datos de UTE, cargar un vehículo eléctrico en el hogar permite un ahorro del 80% respecto al uso de cargadores públicos, y hasta un 95% frente a un vehículo a nafta.





