En entrevista con El Megáfono, el abogado Rodrigo Rey, representante legal del policía involucrado en el tiroteo ocurrido en Toledo tras el clásico del fútbol uruguayo, sostuvo que su cliente actuó dentro de los parámetros legales de la legítima defensa y que su accionar impidió un desenlace aún más trágico.
El episodio se registró el pasado fin de semana en una vivienda identificada con Peñarol, donde varias personas, entre ellas niños, se habían reunido para ver el partido. Según la investigación, un grupo de al menos seis individuos encapuchados y armados llegó en moto al lugar con la intención de robar una bandera. El ataque terminó con la muerte de dos hinchas de Nacional.
Rey explicó que la legislación uruguaya reconoce como “agresión ilegítima previa” el simple acto de desenfundar un arma, sin que sea necesario esperar a que se realice un disparo para responder. “Esto es de sentido común; no hay que esperar a que la otra persona dispare y mate para poder defenderse”, afirmó. Según el abogado, en este caso ya existen condenas firmes contra integrantes del grupo agresor por rapiña con uso de arma de fuego, lo que confirma jurídicamente la existencia de esa agresión.
El defensor subrayó que su cliente no había consumido alcohol ni drogas, y que no provocó el enfrentamiento: “Estaba en un asado con amigos y un niño jugando en el jardín delantero cuando arribaron estas personas armadas”.
Sobre las imágenes difundidas en redes, que sugerían el uso de un cargador especial, Rey aclaró que se trata de un “efecto visual” en el video y que en la escena no se incautó ningún cargador distinto al reglamentario. También defendió la cantidad de disparos efectuados —alrededor de 14—, señalando que la jurisprudencia nacional avala la respuesta proporcional cuando se enfrenta a varios atacantes armados.
Rey hizo hincapié en que no defiende a su cliente por su condición de policía, sino como ciudadano que reaccionó ante una amenaza real: “Evitar que personas armadas ingresaran y lastimaran a inocentes, incluyendo a un niño, es lo que corresponde. De no haber actuado, estaríamos hablando de una masacre”.
El abogado adelantó que se reunirá con Fiscalía para aportar nuevos elementos obtenidos en una investigación privada, y no descartó que el hecho esté vinculado con otros ataques ocurridos en Canelones en fechas cercanas, lo que podría revelar un patrón delictivo ligado a las hinchadas.
Según Rey, este fenómeno merece un refuerzo en las tareas de inteligencia policial, especialmente en localidades del departamento que han sido escenario de incidentes similares tras partidos de alto riesgo.





