En el marco de la Convención Nacional del Partido Nacional, el expresidente Luis Lacalle Pou ofreció un discurso marcado por la emoción, la autocrítica y la visión de futuro. Ante cientos de convencionales, expresó sentirse “más libre que nunca” al participar de un acto partidario y reivindicó la esencia de libertad que, según dijo, define al nacionalismo.
Haciendo un repaso de su gestión, destacó avances en empleo, baja de la inflación, obras en el interior y políticas sociales, sin evadir los aspectos a mejorar. “Nunca pusimos excusas, pero el análisis debe ser integral y con autocrítica”, afirmó.
El exmandatario llamó a cerrar filas tras la elección interna y pidió terminar la jornada “todos abrazados”. Resaltó su amistad con los cuatro candidatos al Directorio y subrayó la importancia de la cohesión en el disenso.

En un guiño al futuro político, expresó: “¿Qué viene después del 28? El 29… y viene el 29, pensando en el 2029”, provocando una ovación en el recinto. Aclaró que no hablaba como candidato, sino “desde el corazón”.





