En diálogo con El Megáfono, el diputado independiente Gerardo Sotelo denunció una situación que, según afirmó, refleja nuevamente “la falta de controles y el incumplimiento de la Constitución” dentro del Gobierno, esta vez en el ámbito del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).
Sotelo señaló que desde febrero viene advirtiendo sobre la designación de Rosario Odino como directora de Tecnología Nuclear, un nombramiento que considera “inaceptable” por dos motivos. “Primero, porque había sido declarada incapaz por una junta médica y estaba iniciando sus trámites jubilatorios. Y segundo, porque su esposo —o ella misma, no lo sabemos con certeza— es propietario o director de la Clínica Core, la principal en el país en terapéuticas de radiación”, explicó.
El legislador subrayó que esta clínica contrata servicios del Laboratorio de Dosimetría del Ministerio de Industria, que depende directamente de la dirección de Odino. “Esto hace inaceptable su designación. Lo advertimos en febrero y presentamos un pedido de informes en marzo, que no fue respondido”, afirmó.
Tras meses de silencio por parte del MIEM, Sotelo indicó que solo tras exponer el caso públicamente en el informativo de Carve comenzó a recibir respuestas. “Después de ocho meses nos mandaron contestaciones casi telegráficas. Pero en esas respuestas reconocen que entre marzo y mayo la Clínica Core contrató servicios del Laboratorio de Dosimetría”, sostuvo.
El diputado informó que otros legisladores también se interesaron en el caso. Para Sotelo, este episodio “repite un patrón de conducta en el Gobierno”.
“Parece que hay una costumbre en el oficialismo de pasar por alto las inhibiciones constitucionales, como si fuera un tema menor. Esto es muy grave porque estamos hablando del respeto al Estado de Derecho”, advirtió.
Según el legislador, estas situaciones no solo comprometen la transparencia de la administración pública, sino que también “erosionan la confianza ciudadana en la institucionalidad republicana”.





